En la época de la rivalidad entre Sonic y Mario se desarrollaron una ingente cantidad de juegos de plataformas, género que pusieron de moda los anteriormente citados, dejando el listón muy alto. Esto provocaría que muchos estudios dieran lo mejor para crear un título original que destacase por algún motivo para que no pasara desapercibido ante la atenta mirada de los críos imberbes que flipábamos con las reseñas de nuestra revista favorita.
La siempre saludable Konami nos presentaba un personaje que se mueve entre las fronteras de lo fantástico y lo medianamente bizarro: Sparkster, una zarigüella de lo más simpática provista de una espada y armadura de caballero que lleva un cohete a su espalda, viviendo en un mundo en el que conviven una ambientación medieval con tecnologías y máquinas rarísimas. ¿Que parece una broma? entonces no sé lo que parecerá el hecho de que Konami adoptase tan pintoresco personaje como la mascota de la compañía. Así de importante es Sparkster.
El juego que albergaba este protagonista no era otro que Rocket Knight Adventures concebido para Mega Drive allá en el 93, haciendo mucho ruido en la prensa especializada patria e internacional, infundiéndonos abundantes dosis de hype, nuevo argot derivado del clásico “nos ponían los dientes largos”. (more…)

